El pasado jueves 19 de marzo acudimos con el alumnado de 1º de Marketing y Publicidad al evento "Marketing Fighters", dedicado al deporte.
La visita al evento Marketing Fighters 2026 se convirtió en una experiencia formativa completa para el alumnado de 1º de Marketing y Publicidad del centro. El evento supuso una inmersión real en cómo se construyen, comunican y activan las marcas dentro del ámbito deportivo, un entorno donde la emoción y la estrategia conviven constantemente.
En primer lugar, pudimos disfrutar de una mesa redonda centrada en colaboraciones entre marcas y clubes deportivos. Escuchamos de primera mano la experiencia de los responsables de marketing de marcas como Silbon, Cruzcampo o Fragata. La idea clave que se destacó fue que las alianzas funcionan cuando hay coherencia en los valores. No basta con colocar un logo en una camiseta. Las marcas buscan reflejarse en conceptos como el esfuerzo, la cercanía o la autenticidad. Este enfoque ayuda a entender por qué algunas colaboraciones conectan con el público y otras pasan desapercibidas.
También se habló del papel emocional del deporte. El fútbol, por ejemplo, no se consume solo como entretenimiento, sino como una experiencia cargada de identidad, orgullo y pertenencia. Las marcas que participan en este entorno deben saber integrarse sin romper esa conexión. En ese sentido, se destacó la importancia de la autenticidad: el consumidor detecta rápidamente cuándo una acción es forzada.
Otro punto interesante fue la explicación del patrocinio como algo mucho más amplio que la visibilidad. No se trata únicamente de aparecer en un evento o en una equipación, sino de generar acciones paralelas: experiencias, sorteos, activaciones en puntos de venta o campañas específicas. Es decir, el patrocinio se convierte en una plataforma desde la que construir una relación más profunda con el público.
Posteriormente, cambiamos radicalmente de tono con la brillante intervención de Julio Muñoz Gijón, actualmente responsable del programa «La Cámara de los Balones» de Cadena SER, aunque también es conocido por su aportación desde la cuenta «Rancio Sevillano». Su humorística intervención, cargada de frescura, dejó una idea clara: hoy en día, captar la atención es el principal reto. En un entorno saturado de información, las marcas compiten por segundos de interés. Por eso, el contenido debe ser atractivo, relevante y, en muchos casos, entretenido.
Julio insistió en la importancia de la empatía. Antes de lanzar cualquier mensaje, hay que ponerse en el lugar del receptor y preguntarse si realmente le interesaría. Este ejercicio, aparentemente sencillo, es clave para mejorar la eficacia de cualquier estrategia de marketing.
Otro aspecto que llamó la atención del alumnado fue la integración de la publicidad dentro del contenido. Frente a los formatos tradicionales, cada vez se apuesta más por incluir las marcas dentro de la narrativa, evitando interrupciones y generando una experiencia más natural. Esto conecta directamente con el consumo actual, donde los usuarios rechazan los mensajes invasivos.
Tras el descanso, se optó por adentrarnos en el mundo del baloncesto. El responsable de patrocinios de Endesa, mostró cómo una marca puede asociarse a un territorio completo, en lugar de limitarse a un equipo concreto. Este tipo de estrategia permite trabajar valores como la comunidad, el juego limpio o la unión, ampliando el alcance del mensaje.
En este sentido, también fue muy interesante la aportación de Silvia Morata, la responsable de marketing del Caja 87, el club de baloncesto de Sevilla. Ella abordó la importancia de adaptar la comunicación según el canal. No todas las plataformas funcionan igual ni tienen el mismo público. Por eso, las marcas deben ajustar su tono, formato y contenido en función de dónde se dirigen. Este punto resultó especialmente útil para el alumnado, que pudo ver cómo se aplica en la práctica algo que habitualmente se estudia en el aula.
Uno de los momentos más inspiradores fue la presentación de iniciativas con impacto social, como fue el caso de Las Dragonas de Sevilla, un equipo de remo formado por mujeres con y sin cáncer puso de relieve que el deporte también puede ser una herramienta de inclusión y visibilidad. En este caso, el marketing no solo busca vender, sino generar conciencia y romper barreras.
La conferencia final estuvo a cargo de Emilio García, Director de Negocio del Real Betis Balompié, que aportó claves sobre gestión de marca. Conceptos como el liderazgo, la exigencia o el compromiso con el aficionado aparecieron como pilares fundamentales. Más allá de los resultados deportivos, se subrayó la importancia de cuidar la relación con el público y ofrecer experiencias de calidad, sobre todo a partir de su extenso e interesante bagaje como directivo de la NBA.
También se habló de segmentación, con ejemplos dirigidos a públicos específicos como el infantil. Esto permitió entender cómo las marcas adaptan sus estrategias para conectar con diferentes perfiles, ampliando su base de seguidores desde edades tempranas.
Para el alumnado, la experiencia tuvo un valor añadido: poner en contexto lo aprendido en clase. Conceptos como posicionamiento, branding, patrocinio o distribución dejaron de ser abstractos para convertirse en ejemplos reales, aplicados por profesionales del sector.
En definitiva, Marketing Fighters 2026 no fue solo un evento, sino una oportunidad de aprendizaje real. Una experiencia que permitió al alumnado salir del aula, observar el sector desde dentro y entender cómo se construye el marketing en un ámbito tan potente como el deportivo.
Este tipo de actividades refuerzan el valor de la formación práctica y el contacto directo con profesionales. Porque, al final, el marketing no se aprende solo en los libros: se entiende mejor cuando se vive.








